viernes, 31 de agosto de 2012

31.08.2012 "TÚ Y TU MUERTE"


No creo que otra persona entienda el deseo de morir de una manera tan precisa como lo entiendo yo o como lo entienden los suicidas. No sé si hay alguna sensación peor: sentirse mal por estar sano, querer morir, desaparecer de manera fulminante. Y luego ver a tus padres preparando la cena y a tus herman@s jugando tan inocentes; todo mientras tú silenciosamente planeas tu muerte, exquisita, necesaria, inminente, inexorable.

Y llorar hasta el desmayo o el interminable dolor de cabeza que parece apoderarse de uno y consumirte hasta los sesos. Tener tanto odio por uno mismo, tanto que hasta nos parecen irreales e inentendibles todos aquellos años de convivencia con nuestras mentes perturbadas, tantos años soportándose a uno mismo. Y luego llegan los reproches: ¿por qué no me dí cuenta antes de que me odio?, ¿porqué no me eliminé tiempo atrás?

Lo piensas varias veces, intentas recordar, encontrar algo por qué vivir, por qué quedarte, pero las razones son tan frágiles y no eres nada convincente. Quieres morirte y tienes millones de razones por las cuales hacerlo. Y sin embargo, todavía ruegas por una sola razón para quedarte. Una razón que te salvaría, solo una sería suficiente. Y no la encuentras, no porque no sepas buscar, sino porque simplemente no existe. No hay motivo por el cual deberías quedarte en este mundo. 

¿Por tu familia? ¿Quedarte por tu familia? Que los suicidas somos egoísta es la estupidez con menos sustento que he escuchado en mi vida. Revisemos un poco de lógica en todo esto: si uno no quiere vivir es sencillamente porque sufre, porque está triste. Entonces vendrá algún ser muy "inteligente" que te dirá que todo el mundo te quiere, que todos te aprecian, que no puedes hacerle eso a tu familia.

Entonces llámenme egoísta, pero no pienso soportar más este sufrimiento, este dolor. Esta sociedad es tan moralista, tan hipócrita. No entienden lo que se siente y nunca lo entenderán; no lo pueden entender porque la depresión, la auto-mutilación, la anorexia, la bulimia todas ellas llevan al ser humano al extremo. Te torturan, te violan, te deshacen por dentro. Tus tripas, tu estómago, tu garganta, tu pecho, tus brazos, tu estómago, tu sangre, tu piel, tu sexo; todo le pertenece a ésta enfermedad: necesitas morirte porque sabes que no tienes nada más que hacer en este mundo. Te duele demasiado estar vivo; y aunque seas una excelente alumna, una hija adorable y una amiga incondicional, no tienes fuerzas para seguir jugando esos papeles.

Te das cuenta de que te pasaste la vida actuando, pensando de que si te disfrazabas con diferentes personalidades ibas a poder, por fin, tapar tu verdadero ser: el que quiere morir porque no puede elegir otra cosa. Pero, por favor, díganme si estoy errada ¿Si ustedes estuvieran muriéndose de dolor por alguna razón, no les gustaría acabar con ello? O ¿Prefieren morirse de sufrimiento lentamente y caer en una inevitable agonía a fin de no molestar a terceros? Además, déjenme decirles que cuando hay dolor los demás dejan de existir. No se piensa en nadie más, no se piensa siquiera en uno mismo: porque dejas de existir como persona, pasas a ser simplemente un vegetal con ganas de suicidarse. No más que eso. 

Tu fin último es planear un suicidio con clase, con estilo, para al menos no dejar todo ensangrentado. Los otros no existen: son la muerte, las pastillas, la soga, el balcón, la bañera, un maldito auto, ¡lo que sea! Eres tú y TU muerte, más próxima que nunca. Y cada vez es más que inevitable.   













sábado, 25 de agosto de 2012

25.08.2012 "CAYENDO..."

Todos lo hemos sentido. Estás despierto por las noches; ya sea trabajando, viendo una película, leyendo en tu computadora. No importa lo que estés haciendo, es la misma sensación que obtienes. Estás cansado, tus ojos te queman y tienen esa sensación pesada que obtienes después de no haber dormido por un buen tiempo.

Muy bien, puedes ir a acurrucarte a la cama ahora, pero ¿es seguro cerrar tus ojos por un par de minutos? Tratar de obtener un poco de descanso para tus ojos, ¿eso no la lastimaría a nadie, verdad?
Y luego...luego estás cayendo, como si estuvieras lanzándote desde un precipicio, estás cayendo a un abismo pero tu cuerpo no está moviéndose.

Y después, como por arte de magia y por una fuerza inexplicable, te despiertas de golpe. Tu corazón late muy rápido y pestañeas incontables veces mientras te preguntas qué demonios acaba de ocurrir.
Los doctores lo llaman tirón hipnagógico, una reacción natural de tu cerebro al pensar que estás muriendo; cuando tu respiración y tus latidos se van acortando mientras caes en un sueño.

Lo que los doctores no saben es que tu cerebro tiene razón. Cada vez que estás tan agotado y "cabeceas" sin pensarlo, cada vez que sientes esa sensación de estar cayendo...no lo estás, en realidad estás siendo arrastrado.
Y un día...tu cerebro no podrá traerte de regreso. Ellos te llevaran.


viernes, 10 de agosto de 2012

10.08.2012

Odio hablar sobre esto, odio tener que decirlo, odio tener que enfrentarlo, odio que él lo sepa, odio que alguien lo sepa...odio esto...y me odio a mí por tener estos estúpidos momentos de debilidad...estos estúpidos momentos de desesperación, momentos en los que solo quiero gritar y pedir por ayuda. Una ayuda que sé luego negaré y enterraré junto con lo que me queda de vida.

"¡Maldición déjalo ya!" gritó con frustración y no lo culpo, él creía que había parado y para ser sincera también lo creí yo...digo casi dos semanas limpia, ¿cómo no pensar eso?
"¡No es tan sencillo ok!, ¡además quién rayos eres tú para decirme que hacer y que no!¡Deja de fingir preocupación!" 
"¡Demonios!" dijo y comenzó a caminar por el consultorio como un animal enjaulado sin saber que hacer o decir...la frustración lo consumía eso lo podía notar a leguas
"Sabía que reaccionarías así, solo olvídalo Fernando" me levanté de mi asiento para dirigirme a la salida, volteé a verlo "Olvida lo que dije, déjalo así y finge que nunca dije nada, que nunca viste nada y que nunca vine. Yo haré eso"
"Dame una buena razón por la que lo haces, dame una buena razón por la que sigues cortandote" 
"No lo entenderías incluso si trato de explicarlo"
"Bueno trata" dijo mirándome fijamente. Dudé en si hacerlo o no pero finalmente lo hice, no perdía nada después de todo
"Es como...imagina que estás en una habitación con la persona que más odias en el mundo, no hay ventanas o puertas así que no puedes simplemente pararte e irte. Esa persona está sentada frente tuyo gritándote, gritando lo horrible, estúpido e inservible que eres. Te grita como a nadie le importa un carajo lo que te sucede y como nadie en su sano juicio querría a alguien tan inútil como tú en su vida...como estarías mejor muerto. Y...la única...la única manera de hacer que esa persona se calle es dañándole...esa persona está en mi cabeza, hay voces que me dicen lo horrible, estúpida e inservible que soy y si no me lastimo jamás se callaran. No puedo huir de mi mente, tampoco puedo ganar...estoy jodidamente mal" 

Salí apenas terminé de decir aquello, no quería quedarme a escuchar lo que sea que tenía para decirme, no quería y no podía...no hubiera podido soportarlo...no estaría aquí ahora si escuchaba lo que tenía por decir...es mejor así.