jueves, 29 de noviembre de 2012

29.11.2012

El silencio no significa ausencia de las palabras, sino una presencia de las mismas,
pienso en esto y en torno a mí crece un bosque lóbrego y tristísimo.
Cruje la noche. El ser humano, me parece, es terrible. Estoy cayendo.
Estoy enferma...estoy muriendo...
Me levanto, cruje la noche y escucho las ruedas del tiempo; se detienen.
La vida me ha mostrado sus dientes, y me ha dicho que la piel del ser humano es tan solo la piel de los sueños.
Pienso en esto y un bosque tristísimo me crece por dentro.
Escribo mi tristeza en las paredes de mi casa y el viento se rompe ante una florecilla del cielo.
Ustedes no están obligados a leerme, ni yo a seguir escribiendo.





martes, 6 de noviembre de 2012

06.11.2012 "¿Quién soy?"

No soy una persona de brillante aspecto, tampoco soy la representación de una mañana dominguera o la puesta de un viernes. Soy la escenificación de la madrugada de un martes, soy los disparos amortiguados por unas pocas cuadras de la ciudad, una ventana rota en medio del caluroso verano. Mis huesos se quiebran cada noche que pasa, caigo de la elegancia con un ruido sordo y pido disculpas por mi extraña tristeza. 
A veces pienso que no merezco estar rodeada de personas, no pertenezco a ningún vínculo, ningún estado o sitio. Yo pertenezco a todos aquellos años bisiesto que parecen nunca llegar. La forma como la luz y la oscuridad se mezclan bajo mi piel, vuelven a esta una tormenta. No puedes ver los rayos, pero puedes escuchar los ecos...los truenos, te puedes perder con ellos o esconderte como ellos...