viernes, 25 de febrero de 2011

25.02.2011

No me siento bien y bueno era de espararse no? despues de todo lo q mi día me cargó encima pues no estoy necesariamente brincando de un pie.
Desde que desperté las cosas me salieron mal, estaba todo cargado con una negatividad que no tienen ni idea, a eso de las 9 am me llamó mi mamá para decirme que me extrañaba y que le dolía que estuvieramos asi, desde hace un tiempo estoy viviendo fuera de casa con un amigo por motivos q bueh prefiero no tocarlos ahora, hablaba con tal nostalgia que me dolía escucharla, me causaba culpa y me sentía una basura por estar haciendole eso, causandole ese dolor. Me pidió que fuera a casa hoy y me invitó a casa este domingo, a un almuerzo en familia (almuerzo 'genial' justo lo q 'MÁS deseo') le dije que si, le prometí que iría pero q no tenía idea de cuanto tiempo podría quedarme (ni de cuanto podría ingerir), eso la entristeció un poco pero se quedó tranquila al saber que asistiría.
En la tarde Arturo (el papá de Markos) volvió a llamar como a eso de las 3:00 pm para recordarme que debíamos encontrarnos en el departamento de su hijo en una hora:

A: Aló, Claudia te llamaba para recordarte que en una hora debemos reunirnos
C: ahh...ok
A: porfavor necesito que vengas
C: .......
A: de verdad esto es muy importante para mí, te espero ok?
C: ......OK

No sé si fue una buena idea que me llamara, digo fue algo bueno para él porque honestamente yo ya estaba pensando en safarme de esto y no ir e incluso luego de recibir su llamada aún tenía esa duda en la cabeza dandome vueltas pero luego recordé sus palabras 'ESTO ES MUY IMPORTANTE PARA MI' tenía razón, si era importante... para él, para  mí y para Markos.
Fuí, ahí estaba yo parada frente a ese edifició color café que siempre me intrigó por la estructura que poseía, mis manos temblaban (no miento enrealidad temblaban) y la duda volvió a invadir mi cuerpo ¿debía entrar? ¿que tal si no podría con todo esto? no quería sentirme débil, pero tampoco quería seguir con este nudo en la garganta, pensaba y pensaba mientras seguía contemplando el edificio (mirada fija en el departamento) parada a solo unos 5 pasos de la entrada principal (si, conte los pasos al ingresar). En eso se asomó, juro que por un instante creí que era él, que era Markos el que me sonreia desde su ventana con el cigarro en la mano izquierda y el celular en la derecha. Maldito el parecido heredado, era Arturo y no su hijo el que estaba saludandome desde ese cuarto piso invitandome a subir. Lo hice, subía las escaleras mientras contaba cada peldaño que iba pisando, cosa anecdotica jámas usé las escaleras esta era la primera ves que lo hacía no sé si por querer ganar tiempo o estaba tan desorientada que mi cuerpo no concordaba con mis pensamientos bah...algo debió ser, lo primero que hizo Arturo fue darme un fuerte abrazo y luego agradecerme con toda su alma que hubiera asistido yo solo le sonreí

A: No podía hacer esto sin tí, Markos nunca me lo habría perdonado, eres muy valiente
C: Tan valiente que aún me tiemblan las piernas

Las cosas de casi todas las áreas del depa ya habían sido guardadas, solo faltaban su cuarto de música y su habitación ('perfecto justo los dos lugares que quería ver, no se imaginan las ganas q tenía'). Primero entramos al de música, el escritorio lleno de partituras, sus guitarras ordenadas justo como a él siempre le gustó y el piano de cola que le regaló su abuelo(siempre ame ese piano) lucía tan solitario y majestuoso a la ves q hacía aún más notable su ausencia; el ambiente era deprimente, extraño y algo pesado. No me gustó, no me gustó entrar y chocarme con esa realidad tan cruda y desnuda.
Luego vino lo más feo: su habitación. Era todo él, en cada extremo de esas cuatro paredes estaba reflejado todo lo que él siempre fue, lo que siempre será; Arturo entro antes que yo (en realidad mi plan era solo quedarme en la puerta) solo le bastó dar un vistaso para romper en llanto ('perfecto yo soy una experta consolando') no sabía que hacer digo, no sabía que decirle, como reaccionar nisiquiera sabía que pensar, mejor aún no sabía que sentir. Tenía pena, frustración, rabia, sentía muchas cosas pero ninguno de esos sentimientos hacía que mi estado de coma en vida despertara; Arturo recogía las cosas de su hijo con lágrimas en los ojos mientras yo las ordenaba en las cajas y ni una sola lágrima asomaba mi rostro, ¿que me pasa? ¿acaso me he vuelto tan fría? ¿porque no puedo desmostrar todo lo que siento? era como si estuviera en un estado de trance o algo por el estilo, me odié me odié en grande en ese momento y hasta ahora siguo sintiendo eso.
Todo terminó, salimos del edificio sin pronunciar una sola palabra. Arturo me dejó en casa de Maxxie y antes de bajar del auto me entregó algo

A: encontré esto en el velador, creo que es su diario, no lo he abierto y no pienso hacerlo ya que siento que él habria preferido que fueras tú la que lo leyera antes que cualquier otra persona
C: no se si deba...no se si pueda
A: no importa, tomate tu tiempo ahora te pertenece

Tengo el cuaderno conmigo en este momento aún no lo he abierto y no tengo idea de cuando lograré juntar el valor suficiente para hacerlo, muchas cosas pasan por mi cabeza en este instante la mayoría de ellas sin sentido alguno, el estereo toca The Resolution de Jack's Mannequin me dejaré llevar por esta tocada...escucho la puerta abrirse, debe ser Maxxie ojalá que almenos él aya tenido un mejor día no sé si contarle todo lo que pasó hoy y bueh, de todas formas lo leerá más tarde mientras yo trate de dormir y el tenga su habitual insomnio...  

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