martes, 21 de febrero de 2012

21.02.2012

Las cosas no han ido tan bien que digamos y no es que algo terriblemente malo me halla pasado es sólo que...bueno...ja! lo mismo de siempre, mis dudas, miedos y blablabla... Odio lo que soy, en lo que me he convertido... 

Sebas sigue conmigo y por más que trato de alejarlo parece no rendirse nunca, no sé si en realidad me quiere tanto o es que es aún más terco de lo que yo soy. Ha cumplido su promesa, trata de "cuidarme" a su modo pero lo hace; no podría estar más agradecida con él por eso pero...eso no se compara con la idea de quererlo como él quiere que lo haga.

Mis encontrones con Richard no han disminuido, sea la situación en la que nos veamos es como si una droga muy poderosa se apoderara de nuestros cuerpos y siempre terminamos teniendo relaciones sexuales en el lugar que sea y a la hora que sea...soy una maldita perra, lo sé y me siento fatal por ello.



Y Fernando, aún sigue presente en mi vida, es más mañana tengo sesión con él. No ha vuelto a abrumarme con sus confesiones de amor y todo lo que suele soltar cada vez que nos vemos, a decir verdad...ha estado muy callado en estos días; espero esté bien o mejor dicho espero no me venga con nada raro mañana. 

¿Saben algo? desde que tuve aquel sueño con Markos he estado pensando sobre muchas cosas y he llegado a la conclusión de que debo detener todo esto...pero...hay algo que me detiene en hacerlo, aún no estoy muy segura de que es lo que hace que me sienta insegura aunque...creo que sí lo quiero...esto está mal.
------------------------------------------------------------------
"Al fin te dignas a llamarme" dije en tono sarcástico 
"Oh! vamos! sabes lo difícil que es contactarte y peor aún con la diferencia de horarios" dijo y reí "Extrañaba escuchar tu risa...a decir verdad extraño todo de ti"
"Yo también te extraño"
"Me gustaría poder hablar contigo en cada momento, hay mucho que quiero contarte, mucho que quiero decirte"
"Pues dí todo lo que puedas ahora"
"Te quiero, es lo primero que quería decirte, te quiero tanto que nunca me había dado cuenta de lo peligroso que eso puede ser" sus palabras me dejaron fría por unos segundos, quería responder pero ¿qué podía decirle? No sabía que decir...o bueno...sí sabía que decir pero no quería aceptarlo. No quería aceptar que yo también lo quiero, lo quiero demasiado... 


No hay comentarios:

Publicar un comentario