El silencio no significa ausencia de las palabras, sino una presencia de las mismas,
pienso en esto y en torno a mí crece un bosque lóbrego y tristísimo.
Cruje la noche. El ser humano, me parece, es terrible. Estoy cayendo.
Estoy enferma...estoy muriendo...
Me levanto, cruje la noche y escucho las ruedas del tiempo; se detienen.
La vida me ha mostrado sus dientes, y me ha dicho que la piel del ser humano es tan solo la piel de los sueños.
Pienso en esto y un bosque tristísimo me crece por dentro.
Escribo mi tristeza en las paredes de mi casa y el viento se rompe ante una florecilla del cielo.
Ustedes no están obligados a leerme, ni yo a seguir escribiendo.

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