Es gracioso como todo este tiempo creí que mi más peligroso hábito era mi ED, y que creen, como siempre estaba equivocada. Tengo un hábito peligroso, sí, pero no es mi extrema necesidad de contar cada caloría que encuentro en las cosas, no. Lo que realmente está matándome es mi necesidad de ver, sentir y apreciar la sangre que derramo con cada corte que artísticamente dibujo en mi piel.
Cada corte es una salvación para mí, el ardor que produce y los mareos que me atacan luego son la mejor sesación que puedo experimentar, estoy viva, no soy un fantasma con un intento de corazón palpitante...estoy viva...estoy sola...estoy muerta...no soy nada...
No hay comentarios:
Publicar un comentario