No soy una persona de brillante aspecto, tampoco soy la representación de una mañana dominguera o la puesta de un viernes. Soy la escenificación de la madrugada de un martes, soy los disparos amortiguados por unas pocas cuadras de la ciudad, una ventana rota en medio del caluroso verano. Mis huesos se quiebran cada noche que pasa, caigo de la elegancia con un ruido sordo y pido disculpas por mi extraña tristeza.
A veces pienso que no merezco estar rodeada de personas, no pertenezco a ningún vínculo, ningún estado o sitio. Yo pertenezco a todos aquellos años bisiesto que parecen nunca llegar. La forma como la luz y la oscuridad se mezclan bajo mi piel, vuelven a esta una tormenta. No puedes ver los rayos, pero puedes escuchar los ecos...los truenos, te puedes perder con ellos o esconderte como ellos...
"Crees que lo único que importa es aquella verdad que no puede ser definida. Las buenas intenciones no cuentan, lo que hay en tu corazón no cuenta, preocuparte por algo no cuenta.
Pero la vida de un hombre puede ser definida por el número de lágrimas que son derramadas tras su muerte, y solo porque no puedes encontrar una manera de definir eso, solo porque no quieres definir eso no significa que no sea real...que no sea cierto. Y aunque estuviera equivocado, aún seguirás siendo miserable ¿Realmente crees que el propósito de tu vida es sacrificarte sin obtener algo a cambio?, crees que no existe un fin en las cosas. Derramas tristezas porque no puedes aprender a sentir otra cosa en tu vida. Manipulas y te aíslas de las personas porque sabes que no puedes manejar ningún tipo de relación real. Eres miserable y te asusta enfrentarte a ti misma"
Esas "dulces" palabras han estado dando vueltas en mi cabeza desde hace unos días... tal vez tenga razón...tal vez después de todo sí soy yo NO la del problema, pero ÉL problema. Confesaré que me jodió escucharlo decir todo eso, pero ahora agradezco que la haya hecho, agradezco que este de vuelta aunque joda mi estabilidad mental más de lo necesario...
Y ahora debo darle la bienvenida a un nuevo narcótico en mi lista: Paliperidona. ¿Les suena poco común?, no se sorprendan. Yo también me asusté con ese nombre...raro y poco confiable, ¿pero qué esperar de una pastilla que se encargará de dormirme más? ¡Perfecto! Ahora no estaré dormida las 20 horas del día sino que debo sumar a eso el hecho de que estaré dopada y completamente feliz! "Ya no dormirás la mayor parte del tiempo, estarás despierta aunque tal vez tus reacciones sean algo lentas pero experimentarás un placebo agradable" dijo Carla (mi psiquiatra) ¡Genial! Estaré estupidizada y feliz... joder! denme un poco de yerba mejor! ¡¿Por qué seguir quemando mis entrañas?! Como sea...
Esto me está cansando, ya no hay sentido en nada. Estoy cansada, aburrida, sola y la mayor parte del tiempo evito mezclarme con las personas; prefiero encerrarme en mi habitación. Leer me desmotiva, ver una película e incluso escuchar música; ya no puedo encontrarle el sentido a absolutamente nada...ya ni siquiera sé porqué he de continuar respirando si no hay sentido a lo que soy o lo que vivo.
Esto me cansa, me aturde, me estresa, me deprime, me mata. Necesito acabarlo, borrarlo...debo irme ya! sé que debo hacerlo, NECESITO hacerlo...
No creo que otra persona entienda el deseo de morir de una manera tan precisa como lo entiendo yo o como lo entienden los suicidas. No sé si hay alguna sensación peor: sentirse mal por estar sano, querer morir, desaparecer de manera fulminante. Y luego ver a tus padres preparando la cena y a tus herman@s jugando tan inocentes; todo mientras tú silenciosamente planeas tu muerte, exquisita, necesaria, inminente, inexorable.
Y llorar hasta el desmayo o el interminable dolor de cabeza que parece apoderarse de uno y consumirte hasta los sesos. Tener tanto odio por uno mismo, tanto que hasta nos parecen irreales e inentendibles todos aquellos años de convivencia con nuestras mentes perturbadas, tantos años soportándose a uno mismo. Y luego llegan los reproches: ¿por qué no me dí cuenta antes de que me odio?, ¿porqué no me eliminé tiempo atrás?
Lo piensas varias veces, intentas recordar, encontrar algo por qué vivir, por qué quedarte, pero las razones son tan frágiles y no eres nada convincente. Quieres morirte y tienes millones de razones por las cuales hacerlo. Y sin embargo, todavía ruegas por una sola razón para quedarte. Una razón que te salvaría, solo una sería suficiente. Y no la encuentras, no porque no sepas buscar, sino porque simplemente no existe. No hay motivo por el cual deberías quedarte en este mundo.
¿Por tu familia? ¿Quedarte por tu familia? Que los suicidas somos egoísta es la estupidez con menos sustento que he escuchado en mi vida. Revisemos un poco de lógica en todo esto: si uno no quiere vivir es sencillamente porque sufre, porque está triste. Entonces vendrá algún ser muy "inteligente" que te dirá que todo el mundo te quiere, que todos te aprecian, que no puedes hacerle eso a tu familia.
Entonces llámenme egoísta, pero no pienso soportar más este sufrimiento, este dolor. Esta sociedad es tan moralista, tan hipócrita. No entienden lo que se siente y nunca lo entenderán; no lo pueden entender porque la depresión, la auto-mutilación, la anorexia, la bulimia todas ellas llevan al ser humano al extremo. Te torturan, te violan, te deshacen por dentro. Tus tripas, tu estómago, tu garganta, tu pecho, tus brazos, tu estómago, tu sangre, tu piel, tu sexo; todo le pertenece a ésta enfermedad: necesitas morirte porque sabes que no tienes nada más que hacer en este mundo. Te duele demasiado estar vivo; y aunque seas una excelente alumna, una hija adorable y una amiga incondicional, no tienes fuerzas para seguir jugando esos papeles.
Te das cuenta de que te pasaste la vida actuando, pensando de que si te disfrazabas con diferentes personalidades ibas a poder, por fin, tapar tu verdadero ser: el que quiere morir porque no puede elegir otra cosa. Pero, por favor, díganme si estoy errada ¿Si ustedes estuvieran muriéndose de dolor por alguna razón, no les gustaría acabar con ello? O ¿Prefieren morirse de sufrimiento lentamente y caer en una inevitable agonía a fin de no molestar a terceros? Además, déjenme decirles que cuando hay dolor los demás dejan de existir. No se piensa en nadie más, no se piensa siquiera en uno mismo: porque dejas de existir como persona, pasas a ser simplemente un vegetal con ganas de suicidarse. No más que eso.
Tu fin último es planear un suicidio con clase, con estilo, para al menos no dejar todo ensangrentado. Los otros no existen: son la muerte, las pastillas, la soga, el balcón, la bañera, un maldito auto, ¡lo que sea! Eres tú y TU muerte, más próxima que nunca. Y cada vez es más que inevitable.
Todos lo hemos sentido. Estás despierto por las noches; ya sea trabajando, viendo una película, leyendo en tu computadora. No importa lo que estés haciendo, es la misma sensación que obtienes. Estás cansado, tus ojos te queman y tienen esa sensación pesada que obtienes después de no haber dormido por un buen tiempo.
Muy bien, puedes ir a acurrucarte a la cama ahora, pero ¿es seguro cerrar tus ojos por un par de minutos? Tratar de obtener un poco de descanso para tus ojos, ¿eso no la lastimaría a nadie, verdad?
Y luego...luego estás cayendo, como si estuvieras lanzándote desde un precipicio, estás cayendo a un abismo pero tu cuerpo no está moviéndose.
Y después, como por arte de magia y por una fuerza inexplicable, te despiertas de golpe. Tu corazón late muy rápido y pestañeas incontables veces mientras te preguntas qué demonios acaba de ocurrir.
Los doctores lo llaman tirón hipnagógico, una reacción natural de tu cerebro al pensar que estás muriendo; cuando tu respiración y tus latidos se van acortando mientras caes en un sueño.
Lo que los doctores no saben es que tu cerebro tiene razón. Cada vez que estás tan agotado y "cabeceas" sin pensarlo, cada vez que sientes esa sensación de estar cayendo...no lo estás, en realidad estás siendo arrastrado.
Y un día...tu cerebro no podrá traerte de regreso. Ellos te llevaran.
Odio hablar sobre esto, odio tener que decirlo, odio tener que enfrentarlo, odio que él lo sepa, odio que alguien lo sepa...odio esto...y me odio a mí por tener estos estúpidos momentos de debilidad...estos estúpidos momentos de desesperación, momentos en los que solo quiero gritar y pedir por ayuda. Una ayuda que sé luego negaré y enterraré junto con lo que me queda de vida.
"¡Maldición déjalo ya!" gritó con frustración y no lo culpo, él creía que había parado y para ser sincera también lo creí yo...digo casi dos semanas limpia, ¿cómo no pensar eso? "¡No es tan sencillo ok!, ¡además quién rayos eres tú para decirme que hacer y que no!¡Deja de fingir preocupación!" "¡Demonios!" dijo y comenzó a caminar por el consultorio como un animal enjaulado sin saber que hacer o decir...la frustración lo consumía eso lo podía notar a leguas "Sabía que reaccionarías así, solo olvídalo Fernando" me levanté de mi asiento para dirigirme a la salida, volteé a verlo "Olvida lo que dije, déjalo así y finge que nunca dije nada, que nunca viste nada y que nunca vine. Yo haré eso" "Dame una buena razón por la que lo haces, dame una buena razón por la que sigues cortandote" "No lo entenderías incluso si trato de explicarlo" "Bueno trata" dijo mirándome fijamente. Dudé en si hacerlo o no pero finalmente lo hice, no perdía nada después de todo "Es como...imagina que estás en una habitación con la persona que más odias en el mundo, no hay ventanas o puertas así que no puedes simplemente pararte e irte. Esa persona está sentada frente tuyo gritándote, gritando lo horrible, estúpido e inservible que eres. Te grita como a nadie le importa un carajo lo que te sucede y como nadie en su sano juicio querría a alguien tan inútil como tú en su vida...como estarías mejor muerto. Y...la única...la única manera de hacer que esa persona se calle es dañándole...esa persona está en mi cabeza, hay voces que me dicen lo horrible, estúpida e inservible que soy y si no me lastimo jamás se callaran. No puedo huir de mi mente, tampoco puedo ganar...estoy jodidamente mal"
Salí apenas terminé de decir aquello, no quería quedarme a escuchar lo que sea que tenía para decirme, no quería y no podía...no hubiera podido soportarlo...no estaría aquí ahora si escuchaba lo que tenía por decir...es mejor así.
¿Conoces ese sentimiento?, cuando lo único que te queda es esperar. Esperar a llegar a casa, a tu habitación, cerrar la puerta, caer en la cama y solo dejar que todo lo que guardaste durante ese día salga. Ese sentimiento de ambas cosas: resignación y desesperación; nada está mal pero tampoco bien, y estás cansado, cansado de todo, de nada.
Solo quieres que alguien esté ahí y te diga que todo estará bien, pero no hay nadie, nadie estará ahí. Y sabes que debes ser fuerte, porque nadie puede reponerte. Pero estás cansado de esperar. Cansado de ser el único que puede reponerte, de ser el único que se encarga de reponer a los demás y solo por una vez quieres que todo sea más sencillo.
Quieres que todo sea más fácil, simple. Quieres ayuda, ser salvado; pero sabes que no será así y aún sigues esperando, sigues creyendo, deseando. Y continuas manteniendote fuerte y luchando, con lágrimas en los ojos. Sigues luchando.
"Por lo menos habla, dí algo...por favor" dijo después de un largo silencio, tenía los ojos fijos en mi reacción; como si tratara de anticipar cualquiera de mis próximos movimientos o palabras...había algo de tristeza y súplica en su mirada.
"Es tan difícil hablar cuando quieres terminar con tu vida. Está por encima y más allá de todo lo demás, y no es una queja mental...es algo físico,es como...es como un dolor físico ¿sabes?, es físicamente doloroso abrir la boca y dejar que todas las palabras salgan. No salen de manera suave y en relación con tu cerebro como suelen, como deben hacerlo normalmente; salen por trozos...como si un dispensador estuviera botando pedazos de hielo, te atoras con ellas mientras que se juntan una por una dentro de ti, bajo tus labios. Así que solo queda permanecer callado"
Ninguno dijo nada más. Él me observó por unos segundos que se sintieron como horas y luego, sin anticipación alguna, me abrazó. Quise corresponder a ese gesto, tratar de sentir algo en esos instantes. Sin embargo, era tan difícil...no sentía nada, absolutamente nada; por eso permanecí estática sin corresponder pero tampoco alejándolo, al menos le debía ese pequeño respeto ¿no? Luego de unos minutos se separó de mí, desapareciendo tras el umbral de la puerta...mi puerta.
Dije que no volvería a hacerlo, que dejaría que las cicatrices sanaran, que sangrar era solo un opción...yo puedo contra esto...¿puedo contra esto? Hoy acabo de darme cuenta que no, no puedo...nunca he podido, nunca podré...
He llorado por lo inútil que soy, por lo tonta, por lo cobarde. He llorado, y aún lo estoy, por que me siento un engaño...una triste mentira, un intento de perfección. ¿Cómo es posible que pueda decir a alguien que se aferre a la vida, mientras yo ruego por acabar con la mía?
Soy patética, una estafadora; no merezco ese agradecimiento, no merezco ser considerada una "salvadora" no lo merezco. Nunca mereceré nada de eso porque no soy útil, porque no soy nada, porque jamás seré buena en nada ni podré ayudar a nadie. Moriré por los cortes y mi enfermedad, moriré y jamás podré ayudar.
Es por eso que hoy cogí esa gillette y con la vista nublada y mi respiración entrecortada, la cerqué a mi piel...la acerqué hasta sentir ese dulce y aterrador placer de su filo atravesando mi carne. Un corte por mi debilidad, otro por lo hipócrita que soy, uno más por aquella carta que me hizo pisar mi triste realidad, otro corte por que simplemente estoy sucia y otro, otro y otro más porque sencillamente ya no puedo controlar el asco y la rabia que invade mi ser...lo siento, estoy sangrando pero es lo que merezco...
¿Alguna vez has tenido tanto por decir que un enorme nudo se formó en tu garganta, y tu boca se cerró con tanta fuerza luchando por utilizar ese poder nuclear coalesciente entre tus palabras?
¿Alguna vez has tenido tantos pensamientos produciéndose dentro de ti que no has dejado salir, por el temor de que lleguen a destruir la poca cordura que posees?
¿Alguna vez has estado tan molesta, qué no has podido verte al espejo por el temor de encontrar esa rostro de odio y maldad mirándote mientras juzga cada rincón de tu ser?
Siento eso cada día, cada minuto y la desesperación que se acurruca en mi alma se incremente...pasan segundos...pasan minutos...pasan horas...días...el tiempo pasa y el dolor se acumula.
¿Debería molestarme por despistarlo?, ¿debería enfrentarlo? Tal vez solo debo "enterrarlo", no lo sé pero lo único que sé es que la vida es un enorme mar con olas de diferentes magnitudes y, lastimosamente, a mi me tocó la marea de bandera roja, aquella que trae consigo miedo, dolor, enormes capas de soledad y detrás de todo ello solamente queda una oscura tristeza...seguida de la inevitable inercia...
Hoy es un hermoso frío y oscuro día, el cielo está nublado y las personas parecen estar muertas.
La atmósfera está llena de dolor y sombras, amo los días como hoy.
Aún así, hoy me siento mareada y como siempre mi cabeza duele tanto que la siento explotar en cualquier momento. Mi cuerpo está temblando, mi corazón se agita y siento que colapsaré muy pronto. Amo los días como hoy.
Mi muñecas, abdomen y brazos están llenos de cicatrices sangrantes debido a los cortes que me hice ayer por la noche, los cortes arden y no puedo escribir con facilidad ya que cada movimiento que mis muñecas hagan provocan un fuerte dolor y la sangre vuelve a brotar. Pero no podía prohibirme expresar mis pensamientos en un maravilloso día como el de hoy, porque es un hermoso día lleno de muerte y, para mí, es un día perfecto para cavar mi tumba, un día perfecto para enterrarme, un día perfecto para morir.
Cuando una persona ha tenido un buen día, lo normal es agradecérselo a Dios. Eso es lo que el común denominador de esta triste y patética sociedad haría, es decir que yo quedo total y rotundamente fuera de ello. El problema conmigo es que no creo en Dios en los días buenos, sólo me acuerdo de Dios en los días malos, muy malos, cuando siento que me voy a desmayar, como me pasó el viernes en la universidad, el sábado en casa de mi primo y el domingo en la típica y estúpida reunión familiar de ritual. En esos casos, cuando pienso que me desplomaré en público, o peor aún cuando temo que voy a morir, le pido a Dios que me dé fuerzas para seguir en pie y llegar a mi cama al final del día y poder extraviarme en las brumas de la noche.
Pero hoy ha sido un día diferente y aunque suene ilógico y hasta completamente descabellado me puedo arriesgar a decir que hoy ha sido un día muy feliz; lo ha sido desde que he despertado y lo es ahora mismo pero, por supuesto, no sé cómo será mañana y cuando he tenido un día muy feliz como el que ahora termina presiento que mañana ya no será todo tan propicio como lo ha sido hoy, y entonces me invadirán los temblores, los mareos, la debilidad y la fatiga de arrastrar este cuerpo, estos recuerdos, esta biografía revoltosa, insolente.
No tengo la menor idea de cómo será mañana, solo sé que ahora todo está bien y que es menester agradecérselo a quienes con paciencia y sabiduría diseñaron químicamente las pastillas que, desde anoche en que me rendí y volví a tomarlas, calman mis nervios, afinan mi sensibilidad, disuelven y acallan a los enemigos que se agazapan en mis entrañas y rescatan, a duras penas, lo mejor de mí.
Durante una semana he tratado de ser una persona saludable, he tratado siete días consecutivos de ser una persona sobria, saludable, emancipada de los narcóticos. Dios sabe que lo he intentado y también sabe que he fracasado. Lo intenté con coraje y bravura pero han sido días imposibles, días en los que me encontraba sentada en un lugar y sin embargo, estaba ausente, ida, apaleada, tratando de que mi cabeza no se cayera del cuello.
Pero ahora siento que todo está bien y me veo en la necesidad de agradecérselo a alguien, porque los recuerdos del viernes, el sábado y el domingo aún se encuentran vivos en un rincón muy profundo de mi subconsciente; y me embrujan, destruyen por completo. Recuerdo el dolor, las miradas fulminantes, las críticas hirientes, los reproches ensordecedores y las vocecillas incesables que invadían mi cabeza incitándome a tramar los auto-sabotajes más horribles que en la vida alguien podría imaginar.
Escucho las vocecillas que hacen desaparecer mi sentido común, que extinguen mi razón. En esos momentos, momentos en los que me siento morir, rezo con miedo no a la muerte sino a caerme al suelo en medio de la gente y protagonizar un bochorno, miedo a vomitar y colapsar.
Por ello debo agradecer a mi amado Remerón, a ti mi incondicional Dormonid. Que haría sin mi Ambien, mi Prozac, mi queridísima Mirtazapina, que sería de mi innecesaria y banal existencia sin todas esas pastillas que han restaurado el sosiego que torpemente osé interrumpir por querer ser una persona sana. Yo no soy un ser sano, cuando estoy sana me siento miserable, aporreada, infeliz, y por eso no me conviene estar sana, me conviene drogarme, aceptar que mi cuerpo es demasiado imperfecto.
Desde niña me crié bajo el típico contexto de que las drogas eran malas y la fe la solución primordial. Puede, tal vez, que las drogas en cierta forma sean malas pero aveces hacen bien, sacan lo mejor de ti, te ayudan a encontrar el que de verdad eres en medio de las nieblas y el vértigo.
Por lo tanto, no soy aparentemente un alma, soy un mamífero. No me funcionan las religiones, me funcionan las drogas, esa es mi manera feliz de evadir la realidad. No me busquen en la iglesia, en un templo; búsquenme en una farmacia, en una botica de turno. Y no me den el sermón de que las drogas son todas malas porque algunas son fantásticas y para mí resultan urgentes, imprescindibles.
Entonces, regresando a la idea principal de este escrito, me veo en la grata obligación de dar las gracias. Gracias a los que inventaron esas pastillas que ahora se diluyen en mi cuerpo. No encuentro la manera de expresarles cuanto les debo. Gracias, no posee palabras. Gracias.
El video que muestra esta entrada es sobre un proyecto en el que este joven llamado Elijah trata de mostrar a las personas un punto de vista totalmente diferente sobre los desórdenes alimenticios. Ésta película se basa en historias contadas por personas que sufren de un ED. aquí muestran sus pensamientos, vivencias, sus propios puntos de vista de lo que significa vivir con un desorden alimenticio.
Espero este filme los motive, a mí me dejó más que impactada porque muchas de las cosas que estas jóvenes relatan son pensamientos que más de una vez han pasado por mi cabeza y estoy muy segura que también han pasado por la cabeza de tod@s ustedes. Por favor difundan este video que se encuentra en youtube, sigan a la página en Fcaebook: Invisible Battles; al igual que en Twitter y Tumblr. Apoyemos este grandioso proyecto que de una o otra manera podrá cambiar nuestras vidas así como las vidas de todos aquellos que aún no entienden que significa lidiar día a día con un ED, ayudémoslos a comprender, a comprendernos.
*Para aquellos que tengan problemas con el inglés, aquí les posteo la traducción de todo el video. Comprendan que mi inglés no es perfecto pero he tratado de traducirlo lo mejor posible, si encuentran alguna palabra y/o frase que me haya equivocado o pasado por alto háganme saber ¿si? Gracias! :)
El siguiente video contiene imágenes y contenido que pueden ser
considerados potencialmente dañinos. Se aconseja discreción al espectador.
“Al menos 8 millones de americanos sufren de anorexia o bulimia,
enfermedad con la mortalidad más alta entre las enfermedades mentales.”
“Entre unas 125 mil personas que nos llamaron sufren de un desorden
alimenticio.”
“11 millones de americanos están sufriendo de un desorden alimenticio,
una de las enfermedades mentales más mortales.”
“El 95% de esas personas con un desorden alimenticio se encuentran
entre los 12 y 25 años de edad.”
“La mitad de esas niñas estaban a dieta, lo crean o no.”
“Deben conocer a aquellos que sufren de algún problema alimenticio pero
no se dan cuenta de todos los problemas que trae consigo.”
“20% de las personas con anorexia mueren a una edad precoz.”
Conocemos lo hechos, conocemos las estadísticas, “conocemos” el
problema. Pero, ¿conocemos sus batallas?
Jessica: Imagina esto,
despertar cada mañana y cada persona que ves en la calle este gritándote y
diciéndote todo lo que está mal en ti: tu peso, tu cabello, que estas comiendo,
que no estas comiendo, cualquier cosa. Esa es una pequeña representación de lo
que es tener un desorden alimenticio, pero en vez de ser personas gritándote son
voces en tu cabeza.
Julia: Desearía que las
personas pudieran entender cómo es el vivir con un desorden alimenticio,
desearía que las personas entendieran que se siente despertar cada mañana y
pensar que no soy lo suficientemente buena, no soy amada, no soy aceptada.
Sentir que estoy siendo rechazada por la sociedad.
Catie: Lo peor de tener
un desorden alimenticio es su efecto, no puedo hacer nada sin escucharla, no
puedo vestir algo sin escuchar “te ves muy gorda en eso”, “tus brazos se ven
gigantes”; escucho muchos comentarios negativos en mi cabeza y es desastroso.
Chelsi: Realmente creo
que este documentario es muy, muy beneficioso. Soy una paciente de psicología y
aun así siento no ser entendida. En la escuela todo es: “Oh anorexia es
restricción de alimentos y bulimia es atracones y purgarte” y realmente creo
que muchas personas piensan que no hay algo más profundo en todo y que se basa
de comportamientos, pero no son solo comportamientos como matarte de hambre y
pesar una mínima cantidad y ya eres anoréxica o vomitar y eres bulímica y te
dicen que eso es estúpido y te preguntan por qué lo harías. Así que creo que
este documentario será muy útil para ayudar a entender a las personas el juego
mental retorcido detrás de todo esto porque no es solamente una obsesión.
Sam: Y entras en una autoagresión
diciéndote que no eres lo suficientemente buena, estas gorda, no necesitas
esto, no deberías estar comiendo aquello; cuando en la vida real si lo
necesitas.
Julia: Realmente me
gustaría que las personas pudieran entender que es…que pudieran algo así cómo
entrar en nuestras cabezas, que pudieran entender la mentalidad de una persona
que sufre de un desorden alimenticio, que sienten que deben controlar sus vidas
de esa forma, o estar al otro lado de la situación y buscar apoyo.
Catie: Me gustaría que
entendieran cuan dura esta batalla es, que horrible es despertar en las mañanas
y en lo primero que piensas es “¿qué comeré hoy?”, que puedes y que no puedes
comer, el por qué no puedes comer esto o aquello. Despertar y depender del
número que marque la báscula que te dirá si tendrás o no un buen día.
Jessica: Personalmente
sentía que por lo que estaba pasando no era algo importante, que no estaba lo
suficientemente enferma. Sentía que no merecía la ayuda por el simple hecho de
que no me sentía suficientemente buena, así que no veía el punto en
recuperarme.
Julia: Cada momento que
viví en esta lucha estaba completamente consumida por los pensamientos sobre la
comida, lo que no podía consumir, lo que consumí ese día; era como catalogar
todo en mi mente. Tenía que controlar mi vida, me sentía tan fuera de control
que lo único que sabía que podía controlar era mi peso y cómo lucía pero
incluso eso no era suficiente. No había algo sólido para ese tipo de control y
me dejaba sintiéndome vacía, me dejaba sintiéndome sola. Era como si nadie a mí
alrededor realmente entendía.
Chelsi: Me gustaría que
las personas pudieran entender que es una lucha constante no sólo con la comida
sino con mí propio ser, cómo uso la comida como una forma de vaciar mi cabeza y
sentirme bien conmigo misma como persona.
Catie: Quiero que las
personas se den cuenta que no hacemos estos para recibir atención, nadie quiero
esto y si alguien quiere sentirse así me sentiría terriblemente mal por ellos.
Chelsi: No es que siempre
sea fácil de manejar, existe esta otra parte en mí que siempre escucha esta voz
en mi cabeza que me dice “estas gorda, no comas eso, cuantas calorías hay en
eso, cuanta grasa hay ahí, te pondrás gorda si comes eso” es una voz que crece
constantemente dentro de mi cabeza y me consume cada día.
Julia: Cada vez que trato
de hablar con mi mamá o mi papá o algún amigo sobre esto ellos sólo, tú
sabes…casi siento como si en alguna forma ellos me presionaron a esto para ser
capaz de tener un “autocontrol” o lo que las personas dicen y piensan que es
autocontrol pero en realidad es autodestrucción.
Catie: También he
escuchado a las personas decir comentarios indignantes sobre aquellos con
desórdenes alimenticios, dicen que lo hacemos por atención, para que los demás
nos halaguen.
Chelsi: Muchas personas
con desórdenes alimenticios tienen algún otro tipo de enfermedad psicológica,
no todos, pero muchos de ellos sufren de depresión, alucinaciones, bipolaridad,
autolesión. Tienen estas cosas que las esconden, ya sea no comiendo, dándose
atracones, sobre ejercitándose o cualquiera que sea el comportamiento que
escojan o esa persona puede estar medicándose, pero hay algo profundo oculto
detrás de todo esto. No todos quieren hacerlo un drama pero siempre hay algo
atrapado detrás de alguien que tenga un desorden alimenticio y muchas personas
deben entenderlo y deben entender también la intensidad de la obsesión que
existe en la vida de ésta persona, que no es algo que puedan detener cuando
ellos quieran.
Jessica: Nosotros no
deseamos ser así, no deseamos sentirnos así pero creo que llega un momento en
que nuestra inteligencia nos juega y honestamente nos hace sentir tan
inservibles y repulsivos que es algo que está constantemente en nuestras
cabezas.
Catie: Odio vivir así,
odio tener que contar todo, odio tener que preocuparme constantemente, odio
tener miedo de entrar a mi propia cocina.
Julia: Sé que si le digo
a mi amiga que no debería hacer eso, al día siguiente lo estaré haciendo porque
pensaba que estaba bien y pensaba que era lo que tenía que hacer.
Chelsi: Es horrible
porque estoy constantemente en una batalla en mi mente y es frustrante y
sabes…no es una buena forma de vivir.
Sam: Y es horrible porque
la anorexia o bulimia o cualquier desorden alimenticio son concentrados en uno
mismo, únicamente yo me veo gorda pero nunca veo que otra persona sea gorda,
jamás.
Catie: En muchas
ocasiones han venido personas y me han dicho “Ag! ¿Cómo puedes provocarte el
vómito? Eso es asqueroso”, las personas actúan como si a mí me gustara esto,
cómo si yo quise esto para mi vida pero no es así.
Julia: No hay nada bueno
en esto, no hay nada correcto en esto. Es todo oscuridad, soy yo atrapada.
Chelsi: Realmente creo
que saber qué es lo que piensan, no sólo qué hacen sino por qué lo hacen,
ayudaría mucho a alguien que en algún momento deba tratar con una persona que
sufra un desorden alimenticio.
Catie: Esto es algo malo
y realmente desearía que las personas entendieran lo difícil que es para
nosotros y desearía que las personas dejaran de decir lo que creen que es lo
correcto cuando en realidad están en lo incorrecto.
Jessica: Quiero que las
personas comprendan que si alguien en tu vida está sufriendo de un desorden
alimenticio hay mucho que pueden hacer.
Julia: Y me di cuenta de
lo que hacía, lo destructivo que era y que iba a morir si seguía con esto.
Sam: Deben comprender a
aquella persona que sufre de algún tipo de desorden alimenticio ya que es uno
de los sufrimientos más duros que en la vida alguien podría enfrentar.
Catie: Realmente espero
que la película “Batallas Invisibles” ayude a otras personas a poder darse
cuenta que los desórdenes alimenticios no son opciones, son enfermedades
mentales severas.
Jessica: Porque poseo
personas en mi vida que están dispuestos a pelear por mí y mantenerme viva, es
por eso que hoy estoy aquí.
Julia: Desearía que las
personas pudieran entender, porque si ellas entendieran entonces podríamos
continuar.
Necesitamos conocer sus batallas…
Chelsi: Realmente
desearía que las personas entiendan.
Julia: Desearía que las
personas entendieran.
Catie: Realmente desearía
que las personas entiendan.
Es tiempo de entender.
Elijah: Las personas no
entienden lo que es para nosotros el día a día. Sí, nosotros. Mi nombre es
Elijah y también lucho con un desorden alimenticio y estoy haciendo esta
película que será completamente diferente a cualquier otro tipo de película
sobre desórdenes alimenticios.
Esta película será diferente
porque será hecha desde el punto de vista de aquellos que sufren de desórdenes
alimenticios; contará nuestra parte de la historia, nuestras luchas, nuestras
batallas. Así que para poder lograr que este proyecto se haga realidad me
tomará más de lo que tengo, necesitará finanzas, necesitará personas, necesitará
recursos. Pero no puedo hacerlo por mí mismo, necesito tu ayuda. Creo que esta
película será revolucionaria, cambiará
la vida de las personas con desórdenes alimenticios y al mismo tiempo cambiará
la vida de las personas al rededor del mundo que no saben cómo reaccionar o
responder cuando se enteran que alguien a quien aman sufre de un desorden
alimenticio.
Espero que este video haya sido
una inspiración para que puedan crear su propio documentario revolucionario. Si
quieren más información sobre como participar en este proyecto lean el link que
se encuentra en la parte de abajo y encontraran toda la información que
necesitan. Muchas gracias por ver este video y espero que juntos podamos lograr
que “Batallas Invisibles” se vuelva una
realidad.
Adicta a cuanta pastilla pueda tomar, inquieta y descontenta por estar aquí y con impaciencia o ilusión por estar allá, soy la chica que siempre quiere estar donde no puede estar.
No sé si es mi espíritu o mi memoria o la borrosa identidad de lo que soy. Mis recuerdos se encuentran extraviados en ciudades antiguas, en algún punto suspendido en el aire, a miles de kilómetros lejos de la razón y el sentido común. Esto no me hace una mejor persona, sino que al contrario, me convierte con seguridad en una peor persona y pone en áspero entredicho mi condición de persona a secas.
Así que, como siempre he de encontrar una "solución" a los azares maliciosos del destino y mi distorsionada vida; para mantenerme en pie y cumplir los insanos compromisos de un día a día, estoy de nuevo enganchada a todas las drogas felices, durmiendo a penas un par de horas en un lugar y luego en otro. No es el vicio sino la desesperación.
Pero no hay sorpresa alguna, digo desde hace ya un buen tiempo he necesitado algún narcótico para evadir la realidad y descansar de lo que soy. Cuando interrumpo esa dosis de ficción y ensimismamiento (para algunos es Dios y para mí son el Dormonid y el Clonazepán), sobrevienen las náuseas, el caos, el desamparo, la brutalidad de unos días y unas noches que no tienen compasión y me reducen a escombros, a la envenenada que se quiere morir.
Así pues, sólo me queda decir que si en algún momento de sus vidas tienen la mala suerte de cruzarse en mi destino y por cosas de los astros caigo agonizante en el frío suelo de estas espantosas y grises calles; agonizante de vida y dolor, por favor cúbranme con un periódico, gracias.
En esta ocasión no escribiré sobre algo relacionado conmigo o que haya pasado en estos días, creo que eso lo puedo hacer luego. Además que las cosas no son nada nuevas, así que lo dejaré como segundo plano.
A toda@s mis querid@s lectores hoy les compartiré un video que acabo de recibir y reblogger por Tumblr. Se trata sobre una joven quién lamentablemente ya no se encuentra más entre nosotr@s. Debido a constantes maltratos, ella decidió acabar con su vida hace unos días atrás. El video es una confesión y muestra de todo el sufrimiento por el cual tuvo que pasar y soportar. Realmente ver cosas como estas me hacen pensar más sobre el grado de brutalidad e insensibilidad en el que nuestra sociedad vive, ¿es posible que exista tanto odio a nuestro alrededor?, ¿hasta cuando debemos vivir con esto, soportando acciones que son capaces incluso de llevar hasta la muerte? Yo estoy harta de ver día a día maltratos y discriminaciones y estoy segura que unidos podemos evitar que esos que sufren tomen decisiones irreversibles.
Sé que viniendo de una suicida en potencia suena algo ilógico, pero aún así si sé que puedo ayudar y evitar que otros pasen por ese dolor que es el de tratar de acabar con tu vida, lo voy hacer y lo haré siempre. Ayudemos a aquellos que se encuentran en la desesperación, no importa si no eres buen@ dando consejos o consolando pero con la simple intención de querer escuchar es una gran manera de ayuda para esas personas. Se los dice alguien que ya ha pasado por eso.
El video y la pequeña intro de este están en inglés así que para aquell@s que tengan problemas con el idioma aquí escribiré toda la traducción. Gracias por darse un tiempo para reflexionar y al menos poder conocer algo del dolor que el bullying y las agresiones son capaces de causar.
INTRO:
La semana pasada un joven llamada Olivia Penpraze (Uglier, Sesitively y finalmente Bulimickittens en Tumblr) se suicidó.
Su primo recientemente me contactó en privado, explicándome que ella fue maltratada y atormentada toda su vida, y desarrolló muchos problemas psicológicos debido a esto. Fue el deseo de los padres de Olivia el de mostrar este video para que de esta forma se pudiera crear más conciencia sobre este asunto.
Por favor no busquen escuchar llantos de ayuda. Si no pueden ofrecer apoyo, compasión o empatía, por favor no se burlen o insulten a aquellos que están sufriendo.
Q.D.E.P Olivia Penpraze.
VIDEO:
Soy un desastre con las introducciones y ni siquiera sé por donde empezar! bueno, mi nombre el Liv (abreviatura para Olivia) y supongo que luzco como una normal y feliz adolescente. Desearía que así fuera...pero estoy lejos de ser feliz...y normal.
Soy genial al esconder todos mis problemas, y uso la mejor sonrisa falsa las 24/7 así que nadie sabe cuanto estoy sufriendo por dentro.
Ninguno de mis amigos sabe absolutamente nada sobre mí. Ellos se creen mis sonrisas y risas falsas, ellos creen que estoy BIEN.
Quiero que las personas sepan la verdad porque ya no puedo esconderlo más. Así que aquí va...he estado muy deprimida desde el 2007, empecé a autolesionarme en el 2008 y también tuve mi primer intento de suicidio, estaba en décimo grado y nadie lo notó.
Había dejado de comer y fui diagnosticada con anorexia pesando al rededor de 39 kg. Nadie lo notó.
Durante el comienzo del 2008 empecé a ver un fantasma como figura, quién finalmente se convirtió en una persona, mi mejor amiga Bree. Pero ella no es realmente real.
En el 2009 dejé de ir a la escuela y pasaba cada día llorando, deseando y rezando por mi muerte. No recuerdo más sobre el 2009 y no recuerdo el porqué.
Para el 2010 traté de regresar a la escuela, pero mi depresión era demasiado fuerte y no podía soportarla. Y desde ahí fue cuando los verdaderos intentos de suicidio comenzaron.
He intentado suicidarme más veces de las que puedo contar. Aquí están todos mis brazaletes del hospital del año pasado. Sólo por que he fallado en asesinarme no me hace débil, no me hace patética o una persona que trata de llamar la atención. Y si tu haz fallado también, no te hace ninguna de esas cosas tampoco.
Tu eres fuerte, eres valiente y saldrás de esto. Lo prometo <3
Empecé a sufrir de paranoia, ilusiones y alucinaciones. Estaba aterrada por mi vida, no podía dejar de preocuparme, no podía hacer que las voces se detuvieran... Ellos eran las malas personas. Y trataban de matarme desde ese entonces, y eso sólo ha ido empeorando. YA NO SÉ QUE HACER.
Nadie entiende la psicosis...que es el vivir en un constante temor a las cosas que ni siquiera son reales, el escuchar todas esas voces que no puedes callar. Que es para mí el enfrentar todas esas cosas que no son reales para los demás, el ver todas esas cosas malas, que el cerrar mis ojos o incluso dormir no las hacen desaparecer. Sentir su presencia malvada, sentir que me tocan, me cogen, me dañan...siento que tratan de matarme.
Pero nadie parece ver a este asesino invisible, así que es como si viviera en una pesadilla, pero no puedo despertar. Creo que esa es la mejor manera de describir la psicosis. Es una pesadilla que vives y respiras.
Sólo quiero que todo termine, he estado en terapia y he sido hospitalizada muchas veces desde que esto empezó, he estado tratando muy duro para ser feliz...pero no puedo más.
No puedo esconderme tras una falsa sonrisa, no puedo pretender que estoy bien. Me iré y nadie lo notará.
Cada año desde el 2008 he tratado de asesinarme el 1° de Mayo. Pero creo que no fallaré este año. Lo siento.
Por favor habla con tus amigos cuando ellos muestren señales de problemas mentales, porque PUEDES SALVARLES LA VIDA! Es lo único que les pido, porque nadie me salvó.
¿Cuándo comenzaron mis problemas?, ¿cómo llegaron a esto?, ¿qué hice para merecer esto? Me hice preguntas como esas por años hasta que mi psiquiatra me preguntó sobre mi infancia. Y entonces lo supe... MALTRATO! Todo mi dolor es causado por montones de pequeños comentarios construidos durante los años.
"Eres tan fea, estúpida, incapaz, patética, inservible, idiota, sólo desaparece, nadie te quiere, eres un desperdicio de espacio, sólo ve y mátate de una vez, estarías mejor muerta." Comentarios como esos son por los que estoy deprimida, por los que me corto, por los que creo que no soy importante, por los que no puedo aceptar cumplidos o incluso creer que soy hermosa.
Así que si alguna vez pensaste en maltratar a alguien. NO LO HAGAS! porque podrías arruinar su vida, tus palabras duelen y pueden hacer que alguien acabe con su vida.
El maltrato debe terminar. Nadie merece ser maltratado, nunca! Por favor haz que eso termine.
Muchas gracias por tomarte el tiempo de ver esto y por favor recuerda que te amo así como lo hacen muchos más! Vale la pena vivir tu vida! <3
Las clases empezaron y con ellas mis desesperaciones. Suena extraño ya que creí que al empezar la universidad tendría más chance de estar controlada y tranquila fuera de casa y todo lo que eso implica, pero no está saliendo como me lo esperaba. Eso me pasa por hacerme expectativas altas.
Estar rodeada de gente que ríe, come, ríe y sigue comiendo las 24 horas del día me está empezando a frustrar aún más y no sé si podré controlar todo esto...
Ayer tuve una maldita recaída y en lo que terminó fue mis muñecas cortadas y temblando de rabia y culpa...no quiero que esto pase de nuevo pero soy demasiado débil y la rabia invade mi cuerpo más de lo que debería y me hace hacer cosas estúpidas, tontas, impulsivas. Me odio por todo y odio todo esto! y para variar contar mi seudo psicólogo no me sirve de nada porque él es un enemigo más en mi death note.
Estos días han sido los peores de mi vida, los recuerdos me han estado invadiendo y no ha existido un maldito día que no se aparecieran a atormentarme.
Hace unas días atrás traté de acabar con todo, aproveché el descuido y la profunda depresión en la que estaba para terminar con todo. Quise saltar de un 8° piso...se arruinó. Ahora debo vivir de la mano de una serie de píldoras y demás para "contra restar" mi depresión. Como si eso fuera a funcionar.
No sé cómo Max logró enterarse de lo ocurrido pero me llamó y ambos lloramos juntos por el teléfono...lo necesito demasiado...
----------------------------------------------------------------------------------
"Sé que es difícil el explicar que tan confundida o perdida te sientes, pero realmente no me gusta escucharte decir eso...decir que cambiarás o desaparecerás" escuché la voz de Max decir por el otro lado de la línea, tan sólo escuchar su voz hace que me quiebre más...lo extraño demasiado. "A nadie le interesa, ¿sabes? Siento que nunca nadie regresará aquí...nadie nunca regresará a mí" "Te equivocas, yo lo haré. ¿Y sabes por qué? Porque te amo y siempre te amaré sin importar qué. Siempre lo he hecho." "¿Acaso perdiste la cordura?, ¿realmente quieres arruinar tu vida de esa forma?" pregunté con tono burlón. Lo siento pero se me hace muy difícil creer que alguien sea capaz de estropear su vida por mí. "Eso no significa que arruine mi vida. El estar contigo jamás significaría eso." dijo en tono serio y muy decidido. "¿Cómo estás tan seguro de eso?" "Sólo lo sé, lo siento. Así que por favor no vuelvas a decir eso nunca más. ¿ok?" "¿Qué tan seguro estás de eso?, ¿qué cuidarás de mí?" ahora mi voz era más que todo un pequeño susurro, una súplica. "Tanto que deseo casarme contigo y cuidar de ti por siempre. Así de seguro estoy." "Estas loco y yo no creo en el matrimonio o el amor... ¿qué pasa si nunca llego a amarte?, ¿amarte de la manera que debería?, ¿de la manera que tú deseas?" "Me arriesgaré, lo haré de todas formas. Porque soy capaz de dar mi vida por ti. Lo haría todo por ti."
"Ok, veamos...Claudia ¿cierto?" dijo sin dejar de mirar una hoja que estaba en una de sus carpetas. Estoy más que segura que era mi 'historial'. "Empecemos de una vez esto ¿quiere?" dije irritada "Usted sabe quien soy y yo quien es, saltémonos la presentación y vayamos a la sesión en sí que los argumentos me aburren" "Eres exactamente como dijo Fernando que serías. Yo que creí que exageraba" dijo y sonrió "Ok, cuéntame, ¿cómo haz estado?" "¿En serio?, ¿no se te ocurre algo más original?" Vaya que este nuevo psicólogo es más típico y patético que lo que era Fernando, joder ya estoy extrañando a ese idiota. Aunque sea con él las cosas eran más interesantes... "Bien" dijo resignado al darse cuenta que no respondería sus preguntas "Es más que obvio que esta situación de una nueva sesión el cambio te deben estar aburriendo así que no te haré la cosa más pesada" "Vaya! ahora sí nos estamos entendiendo" dije y estaba dispuesta a salir de aquel consultorio pero me detuvo "Sólo deseo que me respondas una par de preguntas y luego podrás irte" lo miré fijamente sin contestar a su oferta "Te prometo que sólo serán dos" "¿Sólo dos? como sé que luego no me soltarás más" "Confía en mi palabra, soy tu nuevo psicólogo debes tenerme confianza" "Como sea, habla antes que me arrepienta" "Ok, dime ¿qué es lo primero que piensas al despertar?" Esa pregunta fue algo mmm...extraña, bah! fue tonta. "Sé sincera por favor" "Mierda, sigo viva" "¿Disculpa?" "Lo primero que viene a mi cabeza apenas desierto es una voz que me dice 'mierda, sigo viva'. Luego entierro mi rostro en la almohada, deseando que todo sea un sueño" "Deseas que esa voz fuera un sueño" "No, deseo que el hecho de seguir con vida fuera un sueño" él me quedó mirando por unos segundos como si tratara de procesar lo que acababa de escuchar. Luego de unos segundos prosiguió. "Nombra tres cosas que haces apenas te despiertas" "Uno: buscar la báscula, mi madre siempre la esconde pero yo termino encontrándola. Dos: pesarme. Tres: tomar la mitad de una botella de vodka para tener el coraje de enfrentar un maldito día más." Terminé de contestar y me levanté "Ok, esas fueron las dos preguntas ahora me voy"
Salí del consultorio y él solo me sonrió sin decir nada. Creo que lo asusté, bueno que se acostumbre porque las cosas conmigo no son nada fácil ,nada fácil...
El tiempo pasa rápido y el dolor aún permanece, al parecer estos días de drogas, alcohol y sexo desenfrenado no ayudan en mucho...y bueno, ¿en qué sentido habrían de ayudar? Soy un maldito fracaso, lo sé.
Los únicos buenos acontecimientos que se han dado en mi vida durante estos días han sido el cambio de psicólogo (Sí, Fernando decidió por fin darme respiro y libertad) y el hecho de que me he mantenido estricta en mis ayunos, por cierto he perdido 3 kilos más :)
De ahí todo ha estado hecho una gran mierda, jodido y entreverado. Nada fuera de lo común en mi día a día.
Tuve una fuerte discusión con mi primo hace unos días atrás, terminamos gritándonos y yo botándolo como un perro de mi casa. Mi madre como siempre salió en defensa de su querido sobrino y yo me quedé hecha la peor mierda posible. #VayaSorpresa.
Por otro lado, mi situación con Sebas sigue igual de mal. Después de todo el problema y de la conchudes del imbécil de Richard las cosas se jodieron aún más de lo que estaban y ahora es como si nunca nos habríamos conocido. Jodí la poca amistad que teníamos, además de joder su vida. No me sorprende en realidad, digo lo único que sé hacer bien es joder la vida de los demás...soy como un maldito ácido capaz de consumir todo lo que toca.
Seguiría con la lista de cosas que hacen que quiera cavar un maldito agujero y enterrarme en él, pero no tengo la cabeza ni la estabilidad para hacerlo ahora.
Últimamente los malditos dolores de cabeza por los rebotes de la droga y la rezaka andan matándome de a pocos y ya casi ni puedo mantenerme en pie o decir algo coherente...es triste porque si me pongo a contar las pocas veces que en realidad estoy en mis 5 sentidos, me doy cuenta que cada vez son menos... al parecer mi deseo se está cumpliendo, al fin estoy desapareciendo...las pastillas, el sueño...ya no existo...
Muchas personas me han estado preguntando por Twitter sobre mi rompimiento con Sebastián, cómo fue, si fue fácil o no y en fin esa clase de dudas. Les diré que no fue fácil...no fue nada fácil.
Sé que normalmente suelo entrar en detalles sobre las cosas que me suceden y todo eso; pero esta vez no me siento emocionalmente lista para hacerlo. Me dolió ¿saben? me dolió mucho y no fue el hecho de terminar la relación sino el hecho de todo el daño que le había causado (que le he causado), lo he destruido...completamente y eso es lo que me jode más porque es exactamente lo que no quería que sucediera, es exactamente lo que me prometí y prometí a Ed. No quería que esto pasara, no quería que esto terminara así pero claro yo y mi maldita forma de ser, yo y mi maldito egoísmo terminaron por cagar todo por joderlo todo!
No mentiré al decir que tuve la oportunidad de enterrar todo y hacer que las cosas no se volvieran tan feas pero...tampoco merecía quedar como la buena del cuento porque sencillamente nunca lo fui...nunca lo seré...no soy buena, no lo soy para él ni para nadie en absoluto. ¡PARA NADIE!
Lo siento mucho...
¡Pero que rápido pasa el tiempo!, se siente como si hubiera sido ayer desde que decidí abrir este pequeño espacio cibernético para expresar mis pensamientos, sentimientos y vivencias.
Hoy se cumple un año de aniversario de mi blog, de éste blog. Un año desde que comencé, o mejor dicho, desde que decidí convivir aún más con todas ustedes mis princesas...ha pasado un año para éste blog y cinco años con Ana & Mia (con Ana en especial); ¿quién lo diría, no?
Hace cinco años atrás que decidí ser parte de este mundo, ser una princesa y vivir dispuesta a enfrentar las consecuencias, sacrificios y sufrimientos que trae consigo llevar la corona que tanto amamos y anhelamos.
No diré que han sido los peores años o los mejores años de mi vida, porque todas sabemos que eso sería divagar en grandes escalas; pero sí diré que todo este tiempo he sabido sobrellevar lo que se ha venido encima y estoy dispuesta a hacer que sean aún muchos años más que celebrar y recordar :)
En fin, me gustaría hacer la entrada un poco más larga y pues comentar y expresar más. Pero, el tiempo y las obligaciones que me aguardan para el amanecer no me permiten disponer del tiempo suficiente :(
Sin más preámbulos, sólo me queda agradecer a todas mis princesas que han estado siempre ahí para mí, apoyándome y al tanto de las cosas que me sucedieran por más repetitivas que fueran.
Les agradezco mucho todo su apoyo lindas! y les aseguro que este es el primer cumpleaños de "This is my life" y el principio de un diario de vida que tiene para contar aún mucho más.
Las cosas no han ido tan bien que digamos y no es que algo terriblemente malo me halla pasado es sólo que...bueno...ja! lo mismo de siempre, mis dudas, miedos y blablabla... Odio lo que soy, en lo que me he convertido...
Sebas sigue conmigo y por más que trato de alejarlo parece no rendirse nunca, no sé si en realidad me quiere tanto o es que es aún más terco de lo que yo soy. Ha cumplido su promesa, trata de "cuidarme" a su modo pero lo hace; no podría estar más agradecida con él por eso pero...eso no se compara con la idea de quererlo como él quiere que lo haga.
Mis encontrones con Richard no han disminuido, sea la situación en la que nos veamos es como si una droga muy poderosa se apoderara de nuestros cuerpos y siempre terminamos teniendo relaciones sexuales en el lugar que sea y a la hora que sea...soy una maldita perra, lo sé y me siento fatal por ello.
Y Fernando, aún sigue presente en mi vida, es más mañana tengo sesión con él. No ha vuelto a abrumarme con sus confesiones de amor y todo lo que suele soltar cada vez que nos vemos, a decir verdad...ha estado muy callado en estos días; espero esté bien o mejor dicho espero no me venga con nada raro mañana.
¿Saben algo? desde que tuve aquel sueño con Markos he estado pensando sobre muchas cosas y he llegado a la conclusión de que debo detener todo esto...pero...hay algo que me detiene en hacerlo, aún no estoy muy segura de que es lo que hace que me sienta insegura aunque...creo que sí lo quiero...esto está mal.
"Al fin te dignas a llamarme" dije en tono sarcástico
"Oh! vamos! sabes lo difícil que es contactarte y peor aún con la diferencia de horarios" dijo y reí "Extrañaba escuchar tu risa...a decir verdad extraño todo de ti"
"Yo también te extraño"
"Me gustaría poder hablar contigo en cada momento, hay mucho que quiero contarte, mucho que quiero decirte"
"Pues dí todo lo que puedas ahora"
"Te quiero, es lo primero que quería decirte, te quiero tanto que nunca me había dado cuenta de lo peligroso que eso puede ser" sus palabras me dejaron fría por unos segundos, quería responder pero ¿qué podía decirle? No sabía que decir...o bueno...sí sabía que decir pero no quería aceptarlo. No quería aceptar que yo también lo quiero, lo quiero demasiado...
Tuve un sueño algo extraño...o bueno, en realidad no sé ni como calificarlo. En una de mis entradas anteriores mencioné sobre este sueño recurrente que tenía e interrumpía mi descanzo, pues bien éste sueño está de regreso...aunque...es algo diferente a lo que era antes.
-------------------------------------------------------------------------
En mi sueño yo estoy vagando por una bosque o algo parecido, hay vegetación por todos lados y árboles que impiden que pueda ver el cielo. Pero que sin embargo, no impiden que me percate del tiempo y la luz del amanecer surgiendo.
Vago por ese espacio sola y confundida, no sé hacia donde me dirijo o que es lo que busco. Tampoco sé de quien estoy huyendo...pero tengo el presentimiento de que huyo de algo o mejor dicho de alguien.
Hasta ahí mi sueño sigue siendo el mismo de hace meses atrás, siempre era eso. Yo corría por toda esa vegetación mientras sentía que alguien me perseguía...que algo trataba de acabar conmigo.
Pero ahora todo eso cambió, o mejor dicho ¿se alargó? Como sea...
Anoche huía en mi sueño, corría sin rumbo como antes, pero luego algo cambió. Estaba a punto de cruzar una especie de laguna, o tal vez era solo un charco gigante...en fin, no lo sé. El punto es que me asomé a ver mi reflejo antes de cruzarlo y lo vi, lo vi ahí parado detrás mío...era él...era Markos...
"¿Qué haces aquí?" le pregunté sin voltear a verlo, sólo miraba su reflejo en el agua aún incapaz de procesar lo que estaba viviendo... (soñando en realidad pero bueno...) "Yo vivo aquí" dijo, su voz...sonaba tan pacífica... "Pero...¿por qué estas tú aquí?" me preguntó y se acercó más a mí. "No lo sé" dije y volteé a verlo "Esperaba que tú me lo dijeras" él sonrió y fue cuando sentí mis piernas temblar. Traté de mantenerme en pie, tranquila aunque sabía que se me hacía muy difícil. "Ven" me dijo y me guió hasta uno de los árboles para luego sentarse bajo la sombra de este "Vamos, siéntate conmigo"
Lo dudé por unos segundos pero finalmente me senté, no podía negarme...era él...jamás pensé volver a verlo aunque fuera en mis sueños. "Cierra los ojos" dijo en un susurro; sonreí e hice lo que me indicó. Estaba nerviosa...no sabía lo que haría.
Sentí como tomaba mi mano para luego dibujar una línea con su dedo en mi palma. "¿Qué estoy haciendo?" me preguntó, yo aún tenía los ojos cerrados. "Estás tocándome" "¿Cómo lo sabes?" "Porque lo siento" dije; soltó mi mano y yo abrí los ojos. "Deberías empezar a creer eso más seguido" dijo mirándome fijamente. "Te extraño" dije sin darme cuenta de lo que hacía. "Lo sé" dijo un poco triste "Yo también te extraño" "¿Qué es lo que extrañas de mí?" "Todo. Extraño tu sonrisa, tus ocurrencias, sarcasmo, tu mirada...el olor de tu cabello...tus caricias...poder abrazarte...poder besarte"
Mis ojos estaban llenos de lágrimas, tanto que ya no podía distinguir bien lo que veía. Traté de tocarlo pero como si tratara de atrapar el aire con mis manos, se desvaneció para luego volver a aparecer. "Lo siento, pero no puedes tocarme...ya nadie puede" dijo mirando el suelo. "Pero yo quiero hacerlo...por favor déjame hacerlo" "No puedo" "¿Por qué no?" dije tratando de controlar mis sollozos "Porque ya no existo" dijo para luego mirarme con melancolía. Traté de decir algo más pero ya había desaparecido...y estaba nuevamente sola bajo ese árbol sin saber a donde ir.
----------------------------------------------------------------------------------
Me desperté llorando, no me había percatado de ello pero cuando toqué mi rostro éste estaba mojado. Salí de mi habitación con dirección al baño, mis ojos estaban rojos y mis manos temblaban; eran las 3 am. y yo estaba en el lavabo...llorando todo lo que no pude llorar en mi sueño...
Traté de solucionar las cosas, o al menos eso creí...pero al parecer todo me sale mal. Una simple conversación, un momento de debilidad, una pequeña duda...culpa...esas pequeñas e "insignificantes" cosas bastan para hacer que todo de vueltas y termine jodiendo todo más en vez de arreglarlo. ¿Por qué siempre me pasa eso? Lo detesto...
Mi plan inicial era hablar con Sebastián. Luego de pensarlo muy bien y aceptar que no llegaría a ningún lugar con él, decidí ponerle fin a esta historia antes de que todo se fregara más... ¿qué creen? No pude hacerlo, él no me dejó...él y mi estúpida necesidad de no sentirme sola y saber que por lo menos mi existencia sirve para alguien, saber que por lo menos a alguien le ¿intereso?...No lo sé...miedo a la soledad supongo...es un asco...
------------------------------------------------------------------------------------- "No creo que esto esté funcionando...no sé si lo hará...debemos ponerle fin...lo siento" dije con un poco de tristeza, no por mí sino por él...porque lo estaba lastimando. "¿Por qué dices eso? funcionará, créeme...dale una oportunidad a todo...por favor" dijo entre cortadamente, pude sentir el dolor en su voz. "No quiero lastimarte, ¿ok? Y aunque tú digas que no lo haré sé que eso no es verdad y todo terminará más que mal, Sebastián no puedo hacer que todo me salga bien...siempre suelo joder las cosas. No quiero hacerlo contigo...no quiero"esta vez era yo la que suplicaba y sonaba derrotada. "Pues entonces no lo hagas" dijo y se me acercó, cogiéndome de los hombros "Claudia, sino quieres joderlo todo no lo hagas, te prometo que te ayudaré a que esto salga bien" "No lo sé...tengo miedo...como sé que no te arrepentirás luego, que no te iras" "Porque te amo" dijo y me abrazó "y siempre estaré aquí" "Sebas, en serio yo-" traté de decir pero me interrumpió "Deja que sea yo el que te cuide ahora, ¿ok?" dijo y me besó "Te prometo que todo estará bien"
---------------------------------------------------------------------------------------
Ahora he decidido creer en su promesa, aunque debo aceptar que aún no estoy convencida de si debí haber accedido o no...Sebastián es un chico muy lindo, bueno y tengo miedo arruinarlo. Porque eso es lo que siempre hago, arruino la vida de todo aquel que se me acerca y estoy harta de ello, ¡HARTA!
Y hablando de cosas que me tienen harta; el tema con Sebastián no es el único que sobrecargó mi semana. Está Richard...Richard que creí ya había dejado de lado su faceta de enamoramiento y reproches hacia mí, pero como siempre me equivoqué.
Tuve la mala suerte de topármelo hace unos días y como si un huracán hubiera invadido su cabeza, trajo de regreso todo lo pasado y con ello las mismas confesiones que aunque no sea la primera vez que las escuche, el efecto que tienen sobre mí siempre es el mismo y en vez de reducirse suele intensificarse más...
------------------------------------------------------------------------------- "Lo que digo es que te amo ¿ok?, te amo y no me interesa si lo que hicimos estuvo mal porque yo lo volvería a hacer todo de nuevo, absolutamente todo" dijo con un tono muy decidido. "Basta Richard, ese tú y yo jamás existió. Olvídalo, porque yo ya lo hice" "Si lo olvidaste entonces ¿por qué me hiciste eso?" "Hacerte ¿qué?, no entiendo de que me hablas" dije completamente confundida, ¿de qué demonios estaba hablando ahora? "Pedirme que lo intentara" dijo y se acercó; ahora solo un par de pasos nos separaban "Estaba completamente feliz destruyéndome pero luego apareciste tú en mi vida y me incentivaste a tratar y cambiar" "No fue mi intención, cambiaste porque tú quisiste hacerlo. Yo nunca te amenacé para que lo hicieras, ni siquiera sabía que era yo la causante de todo eso!" dije algo molesta y confundida, ¿qué yo lo incentivé a cambiar?, ¿qué demonios? "Ok, sí. Jamás me lo dijiste con palabras pero...el momento en que te vi supe que había algo en ti que necesitaba" dijo y miró el suelo "sentí que por primera vez alguien era importante, a alguien podría interesarle toda la mierda que tenía dentro y...Claudia quería ser importante para ti" dijo y levantó la mirada. "Y lo eres...pero no de la manera que tú deseas serlo...lo siento" dije y me fui, no podía estar un segundo más ahí.
---------------------------------------------------------------------------
En serio no sé que hacer, las palabras de Richard me dolieron un poco ¿saben?, me dolieron porque nunca lo había visto de esa forma...tan derrotado, triste, tan...muerto...